lunes, 24 de agosto de 2015

Alucinosis post Ictal

Súper interesante....
No era psiquiátrico, pero si era psiquiátrico... amo al cerebro, amo la medicina...y a los compañeros maravillosos que comparten contigo los pacientes sin lanzártelos encima.
Un paciente epiléptico tras una crisis de larga duración desarrolló un síndrome alucinatorio en todas las áreas (Visual, auditiva, cenestésica...)
Muy bonito de ver y explorar.
Además ayudamos entre todos (neurólogo y nosotros) y se sintió bien.
Se sintió bien el paciente y se sintió bien sentirse útil.

No es que sea una gran entrada post guardia, pero fué un gran momento y lo quería compartir.

De vez en cuando, las guardias te dejan regalos como este.

sábado, 15 de agosto de 2015

Retazos de la Guardia

No sé como titular esta entrada. Hoy sobreviví a otra guardia... una menos.

No diré que fué mala porque mi adjunto era de los cercanos y solidarios. Eso la hace llevadera. De hecho, tuve que pedrile ayuda a las dos de la mañana y no se enfadó. Ojalá todos fueran así. (Me djo que le pagaban para trabajar y no para dormir en el hospital...  algunos deberían enterarse)... en fin, que ya se acabó.

Durante la madrugada, en el área de Urgencias... un compañero me pasó a una paiente que había hecho una tentativa y me dijo:
-No sé como elegiste esto. Cada vez soporto menos a tus pacientes!-
Yo le dije
-Bueno, no todos son iguales....-

Era una TP grave, manipuladora, instrumentalizadora, exrapunitiva, pesaaaada, de las que genera un rechazo que te mueres y te cuestionas la vocación.... de autocontrolarte para no darle un cachetón.

Fué la guinda del pastel... pero no es una de mis pacintes.
Ya he comentado esto antes, para mí esos pacientes se manejan inadecuadamente. No son enfermos y el sistema lo que hace es condicionar su cronicidad, metiéndolos en un bucle que justifica sus alteraciones de conducta porque "tienen un diagnóstico".
Si diagnosticáramos sólo a quien de verdad tiene una enfermedad, haríamos un gran favor a la sociedad...pero supongo que la Industria vendería menos medicación... por eso inventan tantas cosas... en fin.

Un Trastorno de la Personalidad no es lo mismo que un sinverguenza...como esta de anoche, a menos que la meta en el saco de los psicópatas. He tenido pacientes en consulta con Tradtorno Límite o Histriónico y no son como esta... y por culpa de esta, sufren los que ya de por sí están sufriendo... y que de verdad están enfermos...


Otras 24 horas aprendiendo a ser Psiquiatra.

viernes, 7 de agosto de 2015

Paranoia

Se nota que cada vez soy más especialista... mi narcisismo hace que sólo hable de mí!
Estoy parana perdido. Siento que en mi trabajo todos me escuchan.... en donde voy hay alguien que me reconoce y no puedo hablar nada porque me pueden escuchar.

La verdad es que me estoy hartando de hechos reales que sí me pasan y que me van volviendo delirante: que si hago pocas guardias...que si hago muchas guardias... que si hablo como tal...que si pienso como cual... que si no recibo visitadores... que si no sé ser agradecido....

¿Por qué no me dejan en paz y simplemente ignoran que existo?

miércoles, 29 de julio de 2015

Plagio

  Lo que sigue es un plagio descarado y sin escrúpulos a quien fuí, una tarde, hace 5 años.
A veces me sorprende lo fácil que nos resulta engañarnos. Decirnos que nos creemos nuestras mentiras. Nos lanzamos a propósito por el agujero del conejo para vivir en nuestro País de las Maravillas.
Esta entrada es sobre Psiquiatría, sobre la complejidad de lo que somos, sobre como nos autodestruimos cuando lo tenemos todo y especialmente sobre mí..
Esta entrada es que el pasado me vino de golpe esta tarde, con el resultado de una analítica...






Ya estamos mayorcitos para mentir y sin embargo, nuestra naturaleza nos lleva a esos callejones  estrechos contra sentido en el que la mirada, el temblor del labio, el roce de la mano gritan la verdad a cuatro vientos, aunque nuestro verbo siga diciendo que no.

Llueves dentro de mí con la certeza de la despedida, la premonición del fin, la hoja  que no quiere desprenderse del árbol a pesar del cese de su savia.

La serpiente emplumada sube y baja la pirámide, las fotografías cada vez son más amarillas, las constelaciones cambian de nombre y se sustituyen cometas por mapas.


Ya estamos mayorcitos para cambiar y sin embargo.

miércoles, 15 de julio de 2015

Caminos

Otra vez saliente de guardia, fluyen las ideas en un torbellino ensordecedor... y corro el riesgo de que me arrastren si no les dejo salir.


Camino a Losthope... Jhonathan Strange and Mr Norrell... Magnífico libro



Ayer caminaba por un pasillo del hospital y un extraño me detuvo:
-Perdona, ¿Psiquiatría?-
No sé la cara con la que reaccioné. Me pasaron mil pensamientos por la cabeza en ese microsegundo de interconexión sináptica:
-¿Se me nota tanto?-
-¿Me conoce de alguna parte?-
-¿Cómo que Psiquiatría?-
Le respondí:
-Hola, ¿a qué se refiere?
-Es que necesito ir a Psiquiatría-
-Ahhhh.... ¿La planta o Urgencias?-
-"Psiquiatría"-
-Mire usted, intenté explicarle, es que hay dos áreas: Urgencias y la planta.... ¿A donde se dirige usted?-
-No sé. Sólo me dijeron que fuera a Psiquiatría...-
Y allí empezó a relatarme detalles de una paciente -de la cual yo no tenía la menor idea- hasta que finalmente alguien le llamó al móvil e iluminó nuestros caminos: Urgencias.

No creo que existan las casualidades. De todos los residentes de guardia que estaban ayer en el hospital, vino a preguntarme a mí, precisamente. Pero bueno, tampoco sé que significado pueda tener, si es que realmente lo tiene.
Lo que sí mi cabeza empezó a estructurar, fué la idea asociada a los significados... los destinos diferentes que tienen las palabras, así sean las mismas.

Caminaba por el hospital y me dí cuenta de lo distinto que soy  hoy, aproximadamente 111 guardias de 24 horas en Psiquiatría después... en horas, son 2664 horas... Los mismos suecos, el mismo pijama... pero un yo muy transformado.

Residente de 3er año. Cada vez que leo R3 al lado de mi nombre en las listas públicas de equipos de guardia del hospital me dan escalofríos. ¿Yo soy R3? ¡Pero si no sé nada!
Y sin embargo, todas esas horas después y especialmente todos esos pacientes, esos rostros, esas historias después, algo en mí sí ha cambiado. No sé si sea lo que se espera de un R3 de Psiquiatría, pero tampoco estoy yo para ser lo que se espera de mí. Sólo "ser". (Estoy divagando...pensamiento tangencial....)

Hablaba de los caminos y los sentidos de las palabras. Hace unas semanas terminé una rotación larga y espesa de la que aprendí mucho. De manera no convencional, sin estructuración ni planificación, pero aprendí mucho.

Conocí a personas (en el sentido de conocer su existencia y su nombre, no "conocer" propiamente hablando) que me enseñaron a ser desconfiado en el trabajo y aprendí que nadie es quien parece, por muy buen aspecto que tenga.
Aprendí que los pacientes psiquiátricos son muy poquitos y que el grueso de consultas lo componen personas que llegan a tí a través de senderos retorcidos.... y que esa primera consulta puede significar que su vida vuelva tener un sentido normalizado o que le incluyas en una rueda de hámster autoalimentada por el rol de enfermo "mental".
Aprendí que un informe psiquiárico y un diagnóstico es un arma y que puede herir a personas inocentes que nada tienen que ver con tu ejercicio profesional ni con el destinatario de la etiqueta.
Aprendí que aunque pretendas mostrarte diferente a tu naturaleza, los pacientes siempre te descubren. Es mejor decir no sé y postergar el inicio de un tratamiento que pretender ser un genio...
Aprendí, hablando de tratamientos que ya sabemos daría para un post entero, que no puedes obligar a nadie a tomar medicación. Todavía trato de digerir muchos comentarios de compañeros que escuché, dicendo "A este hay que ponerle un depot porque no quiere tratamiento". ¿Si no quiere tratamiento, cómo vas a ponerle un depot? ¿Vas a amarrarlo? ¿No te das cuenta que no va a venir a pincharse la próxima vez....?  pero sobretodo, ¿ no ves que no  va a tener en quien confiar cuando eres tú quien se supone debes protegerle?
(Debo reconocer que con este tema estoy my desconcertado. Hablo de pacientes no agudos, de pacientes con conciencia de enfermedad, de pacientes que no quieren medicación por los efectos secundarios....)
Confieso que no sé qué hacer...pero no creo que "pincharlos" sea la solución.
Aprendí que todo el mundo tiene necesidad de afecto. Que una buena palabra, un tono de voz y un trato afectuoso, a veces son más terapéuticos que una pastilla.
Aprendí como, defnitivamente, no quiero ser con los residentes cuando sea adjunto.
Aprendí que en el trabajo no se pueden perder los papeles y que la asertividad es una herramienta de suervivencia (Al igual que tener siempre las cosas por escrito).
Aprendí psicoterapia.     (Jajaja, perdón es una broma).
Aprendí que la psicoterapia es todo. Aprendí algunas técnicas interesantes para hacerte entender al paciente. Aprendí que puedes ser muy profesional y tener muchos cursos y experiencia, y muchos cartones con créditos y tu nombre en ellos,  pero  aunque sepas de "encuadres" o "enfoques" o "saberse en el otro" y mil y un tecnicismo que por susuesto no me sé, el elemento más importante en nuestra intervención es el paciente.
Un compañero, cuando le comenté que había estudiado mucha psicoterapia durante esta rotación, me dijo "La psicoterapia es mucho más que lo que está en los libros"... y luego empezó a explicarme todos los elementos complejos e interrelacionados de su "psicoterapia". Toda su experiencia y su arte. Me gustaría saber lo que de esto dirían sus pacientes.

Esta rotación tenía un sendero predeterminado, con unas fronteras definidas y un destino programado. Yo por supuesto no me acerqué  ni a la mitad del destino y estoy absolutamente seguro de que terminé muy lejos, en otra parte. El trayecto se me hizo amargo y largo en muchos momentos, excepto cuendo estaba sentado al lado de un paciente. Eso me enseñó más que cualquier cosa....

...y los caminos siguen ahí, frente a mí... y yo sigo caminando, por tercer año consecutivo.





viernes, 22 de mayo de 2015

Des-Aprendizaje por imitación

Que triste.
De verdad que triste es sentir que alguien no tiene nada que enseñarte.
...y no porque yo lo sepa todo... al contrario!!!

Yo tengo tanto por aprender!

Odio que se espere de mí la actitud del Traje nuevo del emperador.... ya lo dije una vez hace mucho tiempo.

Algunos dicen que las Guías de Buena Práctica Clínica, el RTM y los consensos no sirven de nada... bueno, yo creo que eso es preferible a creer que uno se lo sabe todo. Yo creo que prescribir lo que te dice un comercial de la industria es mal praxis. Yo creo que la experiencia es importante...  pero tienes que contrastarla con metaanálisis y leer y contextualizar y acordarte de las interacciones y los efectos secundarios y el balance riesgo-beneficio y las enfermedades concomitantes y el intervalo QT y las enzimas hepáticas y el Síndrome metabólico y...

Claro, tampoco se trata de no prescribir un fármaco que mejore la calidad de vida o suprima sufrimiento... pero tienes que explicarle al paciente y que él decida...

...y ni hablar de las medidas no farmacológicas! Cuánta gente que lo que necesita es entender que lo que le pasa es lo normal, que necesitan una actividad para sí mismos, que no tienen rutinas de sueño o alimentación... y por explicarle esto a mis pacientes soy poco profesional?

...escribo todo esto para desahogarme, porque nadie me conoce (o eso espero),  porque estoy agotado de la gente mala y prepotente, porque quisiera tener un maestro... quisiera tener a alguien de referencia que no vaya a ningún extremo... porque no quiero perder el tiempo preguntándole a alguien que manda lo que le dice un visitador, porque el libro de referencia para estudiar que recomiendan -el Stahl- está escrito con conflictos de intereses y basado en teorías y suposiciones... porque -me temo- que somos especialistas muy narcisos... porque estoy harto de relacionarme con médicos que se creen superiores a los enfermeros -que retrógados!- y especialmente porque me da la gana.



Caravaggio - Narciso

domingo, 17 de mayo de 2015

.........Tengo una enfermedad gravísima!

¿Cuántas veces hemos oído esta frase en nuestros despachos? Es quizás uno de los sellos de identidad de los pacientes histriónicos.... y sin embargo....





Borges.


Esta entrada me viene rondando desde hace días y días... la leo en los ojos de las pacientes cuando se desgarran las vestiduras frente a mí porque son incomprendidas por su "enfermedad"... y lo que me viene a la cabeza es... ¡Cuanto daño hacemos los médicos!

Una persona viene a consulta (Seamos especialistas en Medicina de Familia, Neurólogos, Ginecólogos.... etc... la especialidad que sea o ninguna) y tal vez es un poco "viscosa" y se queja de su vida y de su malestar (percibido y vivido como real, que eso no lo pongo en duda) y zas!!!! ahí vamos nosotros* a cascarle un antidepresivo...a mandarle a "Salud Mental" .... porque "Ruego valoración y terapéutica".... a reforzar su postura pasiva y su rol de enfermedad... a contribuir a medicalizar su vida...

...y si fuera poco, los recibimos de este lado y efectivamente les prescribimos...una pastilla para dormir, una para que se tome antes de cada comida,  por ese nudo en el estómago, una para "la depresión", una para si está muy nervioso tres veces al día... y por si acaso una para para estabilizar el ánimo y quizás si sigue mal, algo para el control de los impulsos....

... pero no se queda ahí!

Les damos de baja... les tramitamos minusvalías... incapacidades permanentes y pensiones... ¡Ayudamos a anular su funcionamiento por completo! y cuando pasan los años de tantas pastillas y de inactividad y de una dinámica de enfermedad que "justifica" alteraciones de conducta y respuestas disfuncionales a los problemas  y de  gestos parasuicidas a repetición.... entonces decimos "¡Que Trastonazo de Personalidad!"

No es que yo sea mejor que nadie... pero el sistema se repite, se perpetúa...nuestra formación se basa en aprendizaje por repetición, por imitación...

Esa no es la Psiquiatría que quiero hacer.

Ese no es el Psiquiatra que quiero ser.

Yo sé que esta entrada da para mucho. Probablemente escriba otra sobre lo que yo pienso que podríamos hacer.

De momeno intentar trabajar con conciencia  y visión de largo plazo. "Primun non noscere".



*El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.