sábado, 2 de junio de 2018

Residente Reincidente

Acabo de cumplir un año de "adjunta" y si mañana tuviera que elegir otra vez hacer la especialidad no dudaría. No es que la vida postmir sea color de rosa (puaj.. detesto el rosa excepto en la canción de Piaf) sino que ser psiquiatra es estimulante, inspirador, interesantísimo...

Tengo mucha suerte, todo he de decirlo, porque tengo un don para entusiasmarme... si trabajo con agudos.. me entusiasma... con psicogeriatría, me entusiasma... con adicciones, me entusiasma... y así,  sucesivamente...

Mi trabajo actual no puede ser más bonito, porque trabajo con rehabilitación de personas con Trastorno Mental Severo...

Son ellos los que me estan realmente enseñando a ser psiquiatra. Los que me ubican cuando se me va la olla, los que me mantienen humilde, los que ponen a prueba todo lo publicado.

Una amiga a quien quiero mucho acaba de empezar su residencia.  A través de ella revivo la mia, agradecida, muy agradecida.

El auditorio donde elegí mi plaza... en una foto que tomé antes de entrar...


Aprendo a ser psiquiatra deseando que el aprendizaje no se acabe jamás.

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